Iberodorcadion castilianum (Chevrolat, 1862)
Revisado por ALBERTO DEL SAZ
adelsaz@telefonica.net


Descripción
Variedades
Distribución geográfica
Biología y fase larvaria
Material típico
Diferencias morfológicas
Conclusiones
Agradecimientos
Bibliografía
 

Discusión y colaboración


DESCRIPCIÓN

Dorcadion castilianum Chevrolat, 1862.Berl. ent. Zeitschr., 60: 347-348.

“Macho Elongatum, totum nigrum, nitidum; capite antice sulcato, super insertionem antennarum breviter bicostato, profunde inaequaliter punctato, in interstitiis punctorum punctulato, punctis frontalibus majoribus paululum adstrictis et foveolato-reticulatis; antennis validis, elongatis, punctulatis, prothorace transverso, fortiter et reticulatum punctato, spina laterali brevi reflexa; scutello subtriangulari, postice rotunde producto, sulco basali transverso; elytris oblongo-elongatis, ab humero extus versus medium subobtuse carinatis, subseriatim punctatis, singulatim rotundatis et tricostatis, costa interna elevata, interstitiis costarum obsulcato-punctatis, epipleuris declivibus, sulcatis externe reflexis; limbo postico segmentorum abdominalium cineo-nitenti; pedibus lacertosis, tarsis latis. – Long. 18, Lat. 6 Millm.

Castilla.

Esta bonita especie que debe sin duda estar colocada cerca de D. Amorii de Mars. me ha sido comunicada por el Sr. Henri de Bouvouloir, como D. Seaonei (sic) de Gräells, pero la descripción de este autor no le corresponde.” 


 

VARIEDADES

En 1909 Schramm describe el Dorcadion ardoisi, considerado posteriormente como simple variedad en Vives (1983):

Dorcadion Ardoisisp. nov. Schramm, 1909. Bol. R. Soc. Esp. Hist. Nat., IX: 296-298.

“Cuerpo alargado, negro, poco brillante. Cabeza atravesada por una estría longitudinal muy marcada, estrecha en el vértex y en la frente, más ancha entre los ojos; entre la puntuación fina y densa de la frente, que está salpicada de pelos negros, cortos, erizados y poco densos, aparecen numerosas fosetas irregulares, más o menos redondeados y a veces agrupadas, algunas pequeñas, otras bastante anchas; en el vértex, las fosetas, de las que algunas son más anchas, se unen para formar una especie de malla, no distinguiéndose casi la puntuación fina del fondo.

Epistoma separado de la frente por un pliegue muy acentuado; el reborde superior es horizontal o subhorizontal; el inferior describe en el centro una curva cóncava pronunciada y se eleva en los lados en ángulo obtuso uniéndose a las sienes.

Labro con pelos largos y tumbados en su parte inferior, negros los de encima y dorados los de abajo. Palpos negros, salvo el final del último artículo, que es rojo. Protórax algo más ancho que largo, netamente transverso en la hembra, cubierto de grandes callosidades fuerte e irregularmente puntuadas, y provisto a los lados de algunos pelos erizados aislados; espinas lateralespronunciadas. En el centro del protórax hay un ancho tubérculo aplastado, rodeado por una depresión bastante ancha y poco profunda, y que se estrecha a través de la parte anterior hasta llegar al borde.

Élitros más de dos veces más largos que anchos, con los hombros angulosos, muy rebordeados en los dos tercios superiores, finamente arrugados en todas direcciones y punteados como en la frente, hasta un poco más de la mitad superior; están recorridos longitudinalmente, además del pliegue humeral que se prolonga casi hasta el final del élitro, por dos costillas muy grandes y salientes que, partiendo de los hombros, se inclinan ligeramente hacia la sutura, a la que se van aproximando sin alcanzarla; la más externa desaparece un poco antes del final del pliegue humeral y la más interna se prolonga algo menos. Entre la sutura y la costilla interna, entre ésta y la costilla externa y entre ésta última y el pliegue humeral, se extienden anchas bandas pubescentes de un blanco puro o ligeramente ceniciento, que se unen en la base de los élitros, cuyo extremo recubren totalmente, dando origen entonces a un cuarta banda pubescente del mismo color, que remonta el borde marginal sin rebasar su mitad inferior.

Antenas muy largas, cubiertas de pelos rígidos y cortos, con los primeros artejos con algunas sedas erizadas en su parte inferior; las de los machos llegan a corta distancia del ápice y sus artejos, muy desarrollados, son ligeramente aplastados; los de la hembra sobrepasan claramente la mitad de los élitros y son también algo aplastados.

Patas con pubescencia cenicienta muy fina, que desaparece fácilmente.

Longitud 14 a 18 mm.; anchura macho 5½; hembra 6½.

Loc. Sierra de Gredos (1900 m).”

Ha sido descrita asímismo la variedad: D. ardoisi v. kricheldorffi Pic, 1910, sinonimizada con Iberodorcadion (s. str.) seoanei (Graells, 1858) en Escalera (1911).


DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

La distribución del I. (I.) castilianum, se circunscribe a la provincia de Ávila, aunque en Corréa de Barros, 1914, se cita de Portugal, Serra do Marao, dato que consideramos erróneo, por estar alejado del área geográfica donde vive esta especie; aparte de ello esta localidad se cita posteriormente en Lepesme, 1949, para I. seoanei

De la mencionada provincia de Ávila se conocen las citas bibliográficas detalladas seguidamente, con aportación de algunas nuevas citas de nuestra colección personal (A. del Saz leg. y col.): 

Fuente de los Hornillos (A. del Saz leg.), Navarredonda (Saz et al., 2004), Piedralabes (Escalera, 1924), Puerto de Casillas (A. del Saz leg.), Puerto del Mauz (Escalera, 1924, topónimo no localizado), Puerto de Mijares (Vives, 1984), Puerto del Pico (Escalera, 1924), Puerto de la Serradilla (Saz et al., 2004), Puerto de Serranillos (A. del Saz leg.), Sierra de Gredos (Saz et al., 2004), Tornavacas a Sierra Gil García (Saz et al., 2004), Villarejo (Vives, 1984).

En el mapa de la Fig. 1 se señalan en color rojo las localidades citadas, pudiendo observarse que el área de distribución de esta especie se limita a una estrecha franja de la vertiente sur de la Sierra de Gredos, de dimensiones reducidas: el ancho es aproximadamente de 6 Km. y el largo de unos 50 Km. La altitud de las localidades en que se ha capturado esta especie en los últimos años nunca es inferior a 1.300 m, si bien algunas de las citas “históricas” anteriormente relacionadas parecen no cumplir este requisito. Ello puede ser debido simplemente a falta de concreción: v. gr. la cita de Villarejo, entendemos que se refiere a Villarejo del Valle, localidad a cuyo término municipal pertenece el puerto del Pico, al que probablemente se refiera la cita de Escalera. Igual sucede con la cita de Piedralabes, en cuyo término municipal está encuadrado el Puerto de la Serradilla y la Fuente de los Hornillos, donde se han efectuado recientes capturas. La cita de Navarredonda, cercana al núcleo central de distribución, aunque desplazada hacia el oeste, de I. castilianum pero de menor altitud, no cumple esta norma, aunque bien puede corresponder a una zona cercana de altitud superior. Nos permitimos dudar de la validez de la cita “Tornavacas a Sierra Gil García”, insuficientemente determinada y correspondiente a una hembra de la colección del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, alejada del área de capturas de esta especie.
 
 
 


 
 

Fig. 1: Mapa de distribución geográfica de I.castilianum (procedencia mapa original: Atlas de España, El País Aguilar, 1992)


BIOLOGÍA Y FASE LARVARIA

Es una especie de ciclo bienal, cuyos adultos aparecen por lo general en el mes de Mayo (ocasionalmente algunos individuos emergen en Abril), permaneciendo activos hasta primeros de Julio. Las cópulas de las adultos (Fig. 2) se producen durante Mayo y Junio (raramente en Julio) y la puesta de huevos se efectúa desde mediados de Mayo hasta Julio, sobre la gramínea Festuca elegans Boiss (Fig. 3), en la que desarrolla su ciclo vital la larva hasta su pupación, que se produce normalmente durante los meses de Julio y Agosto del año siguiente, permaneciendo en la cámara pupal hasta su salida al exterior en Mayo del segundo año.

Hemos de resaltar que las hembras de esta especietan sólo aceptan, de acuerdo con nuestras experiencias personales de cría, esta planta para realizar la puesta de huevos, rechazando cualquier otra, hecho totalmente infrecuente en otras especies del género que realizan las puestas de huevos en cautividad de forma habitual en plantas distintas a las que utilizan para este fin en sus hábitats originales. En el caso concreto de I. castilianum no hemos conseguido una sola puesta en planta diferente de F. elegans, lo que quizás sea debido únicamente a la impericia del criador, pero que, en cualquier caso, consideramos que es un hecho reseñable.



 

Fig. 2: Pareja de I. castilianum en copula (procedencia Pto. de Casillas (Avila) (Fotografía Rafael Gil)
Fig. 3: Festuca elegans Boiss, planta nutricia de I. castilianum (Fotografía María Luisa Perchín)
 

   En las Fig. 4 a 15 se puede visualizar una secuencia fotográfica del momento de eclosión del imago, en la que puede observarse el progresivo aumento de movilidad de las extremidades de la crisálida, hasta que logra desprenderse totalmente de la exuvia y aparece el insecto adulto, ya formado, como ya detallábamos en SAZ (2003). Es de reseñar que los tegumentos del adulto, principalmente los élitros, presentan en principio tonalidad blanquecina, que va oscureciendo progresivamente hasta alcanzar el color oscuro del adulto maduro.
 
 
 
 
 

Fig. 4 a 15: Secuencia de la eclosión del  I. castilianum  (Fotografías Rafael Gil)



MATERIAL TÍPICO

Se ha revisado el material típico de I. castilianum de la colección del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, cuyas fotografías se incluyen a continuación, con indicación asimismo del etiquetado que porta cada ejemplar:
 
 
 
 

Figuras 16 y 17: Tipos de Dorcadion ardoisi (Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.
Fotografías Rafael Gil y Alberto del Saz)




Etiquetado: Fig. 1658/1 + Sierra de Gredos, Dorcadion ardoisi + reg. del Sr. Ardois [reverso 24.VII.1909] + paralectotipo + Iber. castilianum ssp. ardoisi (Schr.) E. Vives det. 1976. 

Fig. 17: 58/2 + Sierra de Gredos + reg. del Sr. Ardois [reverso 24.VII.1909] + paralectotipo + Iber. castilianum ssp. ardoisi (Schr.) E. Vives det. 1976


 
 

Figuras 18 y 19: Tipos de Dorcadion ardoisi (Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.
Fotografías Rafael Gil y Alberto del Saz)





Etiquetado: Fig. 1858/3 + Sierra de Gredos, Dorcadion ardoisi + reg. del Sr. Ardois [reverso 24.VII.1909] + paralectotipo + Iber. castilianum ssp. ardoisi (Schr.) E. Vives det. 1976. 

Fig. 19: 58/4 + Sierra de Gredos + reg. del Sr. Ardois [reverso 24.VII.1909] + paralectotipo + Iber. castilianum ssp. ardoisi (Schr.) E. Vives det. 1976


DIFERENCIAS MORFOLOGICAS

Por las características morfológicas de los adultos, las especies más afines a I. (I.) castilianum son Iberodorcadion (s. str.) spinolae (Dalman, 1817). I. seoanei e Iberodorcadion (s. str.) brannani (Schaufuss, 1870), con los que establecemos el siguiente cuadro comparativo.
 
 

ANALISIS MORFOLOGICO COMPARATIVO entre las especies
I. (I.) spinolae, I. (I.) castilianum, I. (I.) seoanei e I. (I.) brannani


 
 
I.  spinolae I. castilianum I. seoanei I. brannani 
Aspecto general Forma ovalada, globosa. Aspecto brillante Forma alargada y estilizada.  Forma ovalada pero compacta Forma ovalada. Aspecto muy brillante
ANTENAS No muy largas, poco más que la mitad del élitro Antenas largas, que casi alcanzan el ápice elitral. Pasan la mitad de los élitros, sin llegar al ápice Pasan la mitad de los élitros, sin llegar al ápice
CABEZA Con punteado fuerte; aspecto muy granuloso en el vértex. Fino surco longitudinal que recorre toda la cabeza Muy granuloso, del vértex a las mejillas; punteado muy fuerte. Zona hundida entre la base de las antenas. Surco poco aparente. Con punteado fuerte y aspecto rugoso en el vértex, pero menos que las especies anteriores. El surco medio llega a las mejillas. Con punteado grosero, que disminuye según se acerca al labro, pero apenas granuloso en el vértex. El surco presente y ancho.
PRÓNOTO Casi tan ancho como la base de los élitros. Aspecto muy ruguloso, con fuerte puntuación. Reborde inferior marcado aunque fino y el superior menos aparente Punteado fuerte y aspecto ruguloso en toda el prónoto. Rebordeado en la parte anterior y posterior Punteado fuerte y aspecto ruguloso, menos brillante que las especies anteriores. Con claro reborde anterior y posterior Punteado fuerte y aspecto ruguloso, aunque con zonas elevadas lisas como callosidades,donde se observa el otro punteado fino. Con reborde anterior y posterior
Protuberancias laterales
Marcadas y con la punta redondeada Cortas y no muy agudas No muy grandes y poco agudas No muy grandes. obtusas y romas
ÉLITROS Ovalados, con fuerte punteado en la base, que disminuye hacia la parte posterior. Toda la superficie tiene un fino aspecto rugoso salvo en la base donde es muy marcado. Húmeros no muy marcados.  Alargados, con gruesas fosetas y aspecto rugoso no grosero, salvo la base, muy rugosa. Están recorridos hasta el ápice por tres leves costillas (salvo la v.ardoisi). Húmeros marcadas con punteado grueso. Fosetas no muy gruesas, aspecto poco granuloso. Con tres costillas poco marcadas, llegando al ápice. Húmeros muy marcados, con fino punteado. Sutura ancha y hundida. Ápice acuminado. Puntuación poco gruesa, y nunca grosera. Costillas poco marcadas, más anchas, con anchas bandas de tomento pardo disperso entre ellas. Húmeros marcados. 
 
Las dos primeras especies son las de mayor tamaño, aunque los caracteres morfológicos nos permiten separarlas fácilmente. El I. (I.) spinolae es más globoso, sus antenas son sensiblemente más cortas que las de I. (I.) castilianum, y no presenta costillas elitrales.
En cuanto al I. (I.) brannani, tiene un aspecto brillante, el tamaño es sensiblemente inferior a I. (I.) castilianum, (aunque este punto no es ni mucho menos determinante), las costillas elitrales son sensiblemente más anchas y la puntuación muchos menos gruesa.
La especie más afín a I. (I.) castilianum es, sin duda, I. (I.) seoanei, con la que presenta semejanzas, la más curiosa, en nuestra opinión, la existencia en ambas especies de una variedad con las costillas elitrales más marcadas y bandas intercostales de pubescencia blanquecina. Pero también existen diferencias que permiten separar claramente ambas especies y que resumimos seguidamente: antenas más cortas en I. (I.) seoanei, que presenta también el vértex mucho menos rugoso y el surco longitudinal de la cabeza más marcado. Asímismo el prónoto deI. (I.) seoanei es menos brillante, la puntuación elitral mucho menos fuerte, con fosetas sensiblemente menos gruesas y superficie mucho menos granulosa, al tiempo que la sutura es más ancha y hundida.

 
 

 
 

CONCLUSIONES

A la vista del análisis morfológico comparativo efectuado anteriormente, opinamos que el I. (I.) castilianum presenta unas caracteres morfológicos que le separan claramente de las especies cercanas. No es tan clara sin embargo, en nuestra opinión, la posición sistemática del taxon ardoisi, descrito como especie independiente por Schramm (1909) y considerado como simple variedad a partir de Vives (1983), que en su Revisión del género Iberodorcadion (Coleópteros Cerambícidos) considera a ardoisi como variedad de I. (I.) castilianum, si bien no aporta razón alguna para este cambio taxonómico.

En un futuro inmediato tenemos la intención de abordar en profundidad este tema, aunque por el momento nos permitimos plantearlo como tema de discusión, en base al aislamiento geográfico de ambos taxones y mantenimiento en las poblaciones de cada uno de sus características morfológicas individuales diferenciadas. 

 



AGRADECIMIENTOS

  Nuestro agradecimiento a las Dras. Dª Isabel Izquierdo y Dª Carolina Martín, del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, que nos han permitido el estudio de los tipos depositados en la magnífica colección de Iberodorcadion de dicha institución.

A nuestro buen amigo Rafael Gil y a María Luisa Perchín, esposa y acompañante en buen número de excursiones entomológicas, por la realización de las fotografías incluidas en este trabajo.

 
 

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

CORRÉA DE BARROS, J. M., 1914. Estudo synoptico sobre os Cerambycidae de Portugal. Broteria, 14 (serie zoologica): 152-153. 

CHEVROLAT, 1862. Description d’espèces de Dorcadion d’Espagne. Berl. ent. Zeitschr,60: 347-348.

ESCALERA, M. M., 1911. Especies nuevas de “Dorcadion” de España. Bol. Real Soc. Esp. Hist. Nat., XI: 80-85. 

ESCALERA, M. M., 1924. Enumeración de las especies españolas de Dorcadion (Col., Ceramb.) del Museo de Madrid, y descripción de algunas formas nuevas. Bol. R. Soc. Esp. Hist. Nat., XXIV: 195-196.

LEPESME, P., 1949. Une chasse au Dorcadion au Portugal. L’ Entomologiste, V. 1-2 : 45-51. 

PIC, M., 1910. Variétés nouvelles de Dorcadion d’Espagne.L’Échange, XXVI (310) : 79.

SAZ, A. del, 2003. Nuevas aportaciones al conocimiento de la vida larvaria de los Iberodorcadion Breuning, 1943 de la Península Ibérica (Coleoptera, Cerambycidae). Bol. S. E. A., nº 33: 105-117.

SAZ, A. del, SIMON, A., y ZAPATA, J.L., 2004. Localidades de captura de los Iberodorcadion Breuning, 1943 de la colección del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (Coleoptera,Cerambycidae): http://entomologia.rediris.es/iberodorcadion/col/MNCN.html

SCHRAMM, G., 1909. Description d’une nouvelle espèce de “Dorcadion”. Bol. R. Soc. Esp. Hist. Nat., IX: 296-298.

VIVES, E., 1983. Revisión del género Iberodorcadion (Coleópteros Cerambícidos). CSIC. Inst. Esp. Entom., Madrid, 171 pp.

VIVES, E., 1984. Cerambícidos (Coleoptera) de la Península Ibérica y de las Islas Baleares. Treballs del Museo de Zoología. Barcelona, 137 pp.
 



 
 

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